De la mano de José María Aguilar y un grupo de secuaces que se devoraron la historia de River, un proceso nefasto por donde se lo mire, el club de Nuñez se terminó de meter en un oscuro túnel del cual nunca pudo salir. Ese grupo funesto de dirigentes, que permitió que la institución sea liderada por barras que se “fumaron” el club, acabó delinquiendo contra la identidad de la mayoría de sus hinchas. Hoy, el seguidor de River se preocupa más porque no le digan “amargos” en vez de comprometerse por tener cuentas claras, directivos serios, transparentes, representativos del clamor social, de pelear títulos, de entrar a las copas. Si hasta ayer, muchos fanáticos de River decían: “Perdimos, pero ¿viste la fiesta que metimos?”. Eso no es River, eso es una mentalidad equivocada de simpatizantes que perdieron una línea, producto de horrores dirigenciales que le lavaron la cabeza.
En Independiente, últimamente, y mal que nos pese, pasó algo muy parecido con eso de la identidad. Nos acostumbramos a disfrutar con poco, a valorar lo que a generaciones pasadas les producía pavor. Hoy nos aliviamos con salvarnos de
River, con Aguilar, vendió jugadores por cifras millonarias y hoy debe más de 200 millones de pesos. Passarella quiso jugar un campeonato económico y se jactó de bajar el déficit mensual, pero claro, no le pagó a nadie. Ni proveedores ni jugadores, ni empleados. Contrató a un solo jugador: Fabián Bordagaray, un delantero que ni siquiera jugaba con asiduidad en su ex club, San Lorenzo de Almagro. Separó a los ídolos (tema discutido si los hay), puso a un entrenador interino que terminó consumiendo, ante Belgrano, su cuarto descenso en su carrera profesional. Además, el presidente jamás pidió ayuda y murió con su idea de totalitarismo. Por cosas como esas, que son las que salen a la luz (imaginen la basura que debe haber bajo la alfombra), River deberá viajar a Puerto Madryn para jugar con Guillermo Brown y ya no se fijará en qué fecha juega el Superclásico.
Que esta historia, más allá de las cargadas y el folclore, nos lleve a una profunda reflexión. El hincha de Independiente debe lograr dos cosas esenciales de acá a diciembre: compromiso e información. Saber quiénes se presentan, cuáles son sus proyectos, cómo afrontarán y cuándo (bendito día) se terminará el estadio, qué van a hacer con los barras que hoy merodean el club con total impunidad, qué proyectos futbolísticos hay, qué harán con las demás disciplinas y cómo harán para detener la deuda. Más allá de qué jugadores vamos a traer (lo cual no deja de ser importante), la preocupación debe ser recuperar la memoria y mantener a nuestro amado Rojo de pie y como uno de los dos gigantes de

Excelente entrada Lucas, te felicito por la creación del blog para los hinchas del Rojo como yo y que el blog tenga mucho éxito. Mis cordiales saludos!
ResponderEliminarGracias Luquita, querido! Te mando un abrazo grande y gracias por leerme!
ResponderEliminarSiempre inteligente y profundo en tus lineas. Fuerte AbrazoRojo Ah, y un llamado a los medios partidarios. Únanse para tener la palabra de Comparada, se deben muchas explicacioes. Que no nos pase como a River.
ResponderEliminar@PatoBuiatti
Gracias Pato, por leerme y el respeto de siempre. Te mando un gran abrazo.
ResponderEliminarExcelente, no era de esperar otra cosa!. Abrazo diabólico.
ResponderEliminarGracias muchachos! Abrazo grande!
ResponderEliminarBUena idea la de hacer el blog!
ResponderEliminarGracias Jose!
ResponderEliminarque nos pasa a los argentinos. Que sirva de ejemplo .BASTA DE CORRUPCION.
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