Messi y el rosario de fundamentos necios

Con la eliminación de Argentina consumada en la Copa América, y como pasó a lo largo de todo el camino de la Selección en el torneo, las miradas siguen apuntando a Lionel Messi. Se escuchan las críticas sin sentido de siempre: que no canta el himno, que no juega como el Barcelona, que no le llega ni a los talones a Maradona y muchas frases hechas, sin evaluación posible, no sólo porque carecen de esencia, sino porque son hechos incomparables, sin fundamento alguno y de una ceguedad que no soportan la sensatez ni un método explicativo.
Hacer una comparación entre los rendimientos de Messi en el Barça y en la Selección es de un pensamiento limitado. En el conjunto catalán, Messi juega desde los 12 años, ya tiene una célula madre incorporada, un chip esencial. Está rodeado por los mejores en su puesto, como Xavi Hernández, Sergio Busquets y el “bochinesco” Andrés Iniesta. Entonces, ¿qué se le puede discutir a un tipo que en su Selección juega rodeado de un triple cinco? Porque no sólo caemos en la tentación de comparar los rendimientos del rosarino, sino en pretender que Ever Banega, Javier Mascherano y Esteban Cambiasso, sean como Xavi-Busquets-Iniesta. Un límite que se funde entre lo cómico y lo desconcertante. Barcelona no debería ser ningún espejo, porque Argentina debería jugar como Argentina y dejar de intentar copiar estilos a los que jamás podrá llegar.
Adoptar una filosofía de juego (de toque corto, rápido y vertical), es una cosa. Copiar un modelo con componentes principales y actores de reparto, es otra, demasiado errónea. España juega a lo Barcelona porque le dan los mecanismos. A falta de un Messi, se las arregla con otras figuras que cumplen otro rol, pero jamás el de “La Pulga”. De ahí, la base de su éxito. Juega como el Barça, pero se adapta a jugar sin un Messi. En Argentina no pasa, porque tenemos al crack, pero queremos rotular a otros jugadores y clonarlos: no se puede. Así van pasando los años y los fracasos se consumen, se fotocopian monstruosamente, hasta que terminamos por entender que la desilusión siempre está latente, ahí cerca de nuestra puerta y cuando nos queremos dar cuenta, entró a nuestros corazones, para volver a despojarlos de esa ilusión que genera la Selección pero que, últimamente, termina en eso.
Tevez tampoco rinde en la Selección. Quizás alcancen los dedos de las manos para contar las veces que brilló. Pero la gente lo sigue vivando, porque la gran mayoría se comió el enorme chamuyo del “jugador del pueblo”. El mismo que habla una cosa, pero termina haciendo otras muy diferentes. Messi no produce esa hemorragia de felicidad, porque no sabe ni quiere venderse. Su esencia es así. Y punto. Terminamos recayendo en las espaldas de un pibe de 24 años, a quien seguimos desaprovechando. Que es crack (porque nadie puede negarlo) y nos olvidamos de que estamos así por la inoperancia que ejerce desde la Asociación del Fútbol Argentino. Porque la mayor está mal y suma fracasos, como también lo suman los juveniles. Un Sub-17 que juega horrible, un Sub-20 que clasificó de suerte al Mundial de Colombia y no estará en los Juegos Olímpicos. Hablamos de proyectos, pero esa palabra termina siendo una salida poca honrada para eludir las preguntas que no sabemos contestarnos. “Cómo sigue esto. Y bueno, tenemos un proyecto…”. ¿Cuál es? ¿De qué se trata? ¿A dónde vamos? ¿Por qué las juveniles juegan a una cosa y la mayor a otra? ¿Qué pretendemos?
Messi no es Maradona. Y Diego no es Lionel. Son comparaciones incomparables, porque nosotros, los argentinos, necesitamos comparar todo el tiempo las cosas que no tienen un límite de similitud. Sólo porque ambos marcan la tendencia de ser los mejores del mundo, tomamos el camino de la equivocación. ¿Para qué compararlos? No se entiende. Messi no es el del Barcelona, pero Mascherano y Milito tampoco. Di María menos y Tevez ni hablar. Obviemos hablar de Cambiasso y Banega para no caer en el ridículo. Pero claro, es más fácil hablar del mejor, creyendo que nos va a salvar las papas en todos los partidos, cuando ni siquiera tenemos la sabiduría de saber cuidarlo y hacerlo sentir nuestro. Somos así, nacimos para criticar y así vamos sumando fracaso tras fracaso. Porque siempre vemos la punta del iceberg, pero jamás, jamás de los jamases, nos esforzamos para ver a los verdaderos culpables. ¿Y Grondona? ¿Y todos los dirigentes de la AFA? ¿Y el proyecto serio? ¿Y Carlos Bilardo? No, la culpa es de Messi…Así estamos, ojalá que algún día podamos comprender cómo tomar el camino del éxito y darnos cuenta que Messi es el último eslabón de una (des) organización: la Asociación de los papelones.
Yo agregaria un punto que muy poca gente quiere notar , y es la decadente Liga Española que multiplica lo de Messi , Xavi , Iniesta , Ronaldo , Higuain etc por 4 o 5 veces mas ..que en una Liga de 20 equipos solo 2 peleen el titulo y esten 4 o 5 goles arriba del resto es para mi el punto clave ..despues la gente ve los paseo y las goleadas del Barcelona ante esos equipos deprimentes con goles de Messi de toda clase y creen que en la Seleccion va a pasar lo mismo , señores no es que Messi es otro jugador cuando se pone la albiceleste , sino que los que son otros son los rivales , que te marcan totalmente diferente a como marcan en la Liga Española .. Salvo el partido contra Colombia , Messi jugó casi identico a como juega en el Barsa , quizas con menos remates al arco , pero no encontró las libertades a veces increibles que tiene en la Liga Española , falta de espacios , presion constante , tambien la sufrieron Di Maria , el Kun e Higuain ..
ResponderEliminarDespues la parte AFA y sus proyectos y fracasos continuos estamos totalmente de acuerdo , cuando se obvia jugadores de los 3 ultimos mejores equipos de los campeonatos argentinos , xq los sponsors y una parte del periodismo presiona para poner a las "estrellitas" de siempre , es que ya arrancamos mal y como siempre terminamos peor ..